Regálame un minuto de este tiempoque corre por nuestros cuerpos, dame una pizca de aquel miserable… se nos viene encima el amanecer y con él la infortunada derrota...
Te ves igual que siempre, yo tengo unas cuantas señales del pasar de la vida, pero he sabido separar la sabiduría adquirida de las tristezas que la acompañan y he sabido disimular mis deseos de verte volar en mis sueños para aterrizar luego en mi almohada…
Démonos prisa y aprovechemos el breve momento de esas cartas que ahora apuntan a nuestro favor, tal vez en otro momento que te sienta, tú aún no existas, mientras que yo, joven otra vez, estaré nuevamente andando un sinuoso camino o quizá el mismo, en fin será otro nuevo juego o al menos alguno que acordemos iniciar…
En el agujero negro que emana tu silueta ausente, mi mente aún se pierde entre los laberintos creados de antaño, mi cuerpo desterrado del calor, hace figuras abstractas de hielo… pero a pesar de las nubes grises que amenazan con llover en mi selva escondida, los haces esparcidos de tu hierba, aún conservan la esencia suficiente como para trasportarme a tu universo de antimateria que espera en algún sitio explotar cuando roce mi maciza composición orgánica…
Necesito un cuentagotas, tengo varios usos para él: besos inapropiados, placeres retardados, tranquilidad exaltada, ad infinitum… ¿quién me lo regala o me lo vende?, quiero ser el administrador de migas… o a lo mejor simplemente quiero ser el cuentagotas en sí, y en ese caso la cuestión sería ¿quién lo quiere o necesita?...
Luna errante, señala el camino que mis pasos deben recorrer, llévame al encuentro con algún duende, con algún elfo perdido, con alguna hada que necesite a un acompañante pasajero de vuelo, ilumina aquel monte saliente, que algún arcoíris nocturno se pose en mis sueños y entonces bailaré al ritmo de las liras de Apolo mientras me entrego al viento en un intento por llegar a ti…
Lléname esta noche estrellada que luego estaremos menguantes y mis pasos se irán quedando en penumbra, aunque seguirán andando en búsqueda de libertad…
Volar, volar… ahora lo estoy haciendo, ahora eternamente, y en los momentos que parezco caminar sigo perdido en alguna nube que se desvanece libremente en algún cielo lejano… lo cierto es que no me apetece parecer "normal", lo cierto es que en el vacio de este mundo, la única libertad que aún conservo es esta, y esa también es mi cordura…
Algunos mares se secan al pasar por Saturno, el fuego queda congelado al acercarse al sol de tus ojos, y yo… yo me estampo en las hojas de las mil y una noches que le he escrito a la soledad… pero de entre los pétalos caídos de la risa dolida, se alzan en vuelo mis ladridos buscando alguna presencia marchita o alguna gota de tu piel…
El fuego que llevo aún arde al acercarse a tu hipotética imagen… pero con la inseguridadque las noches me cobijan, sigo sumando las hojas escritas de este mi cuento infinito…
Metido en tus laureles que hoy visten de seda, pienso sólo en jugar con tus hojas caídas y beber de la savia que guarda tu tronco… perdido en el mundo que yo mismo construí para ti, sólo te busco en el rincón que seguro duermes, esperando las manos que sacien tus deseos de paz lasciva, que pueden ser las mías o tal vez de algún peregrino que esté dispuesto a podar lo sembrado por otro, como yo lo he hecho antes,… pero eso ya no importa, desde hace mucho tiempo que no me preocupa beber de un cáliz con escaso vino, lo que me importa es llenarlo de nuevas uvas y fermentos de humedad, y si el mal llena mi copioso universo, llenarlo de alguna pisca de amor…
En fin, ahora pienso convertir las lágrimas de tus lunas en aguas mansas donde podré sumergirme y en donde, con cierta libertad, navegaré entre sus cavernas ocultas hasta salir en alguna burbuja de tu boca, besarla y amanecer abrazado por tus pétalos desnudos…
Sueño en el cabello encadenado de Andrómeda galopando, como Pegaso, en mi desnuda consciencia; sueño con cada lágrima de alguna luna de Saturno refrescando mi piel mientras esta se consume en las llamas incandescentes de las piernas de Venus… sueño estar en Marte viendo a la vez a Hefesto consumir con sus brazos los últimos vagones de tu presencia… volar por el reino de Hades y hacerle honores a Dionisio entregando mi carne desgastada a los perros hambrientos de la pasión…
Sueño, sólo sueño, pero en este paso de certezas, aún se desvían en la vía láctea de la locura ese indómito perfume tuyo que aún permanece intacto en algún lugar lejano de mi universo… o el tuyo mismo, que aún sueño tocar…
En las olas de la tempestad su barca encalla en cada escollo imaginario que dicta el sinuoso pasar del viento, las velas gastadas están de tanto luchar contra en bravo pasar de penas y alicientes momentáneos… pero embravecido sigue con el timónen marcha, echando a babor cualquier gota de cordura que emanan las lágrimas de un cielo entristecido tratando así de equilibrar su locura, esa querida compañera que lleva su propio norte por delante…
Marinero pirata, un pirata desequilibrado que en búsqueda de su tesoro ha escapado del Kraken del completo olvido, aunque seducido por las solitarias estrellas desafía su propia suerte por sólo llegar a la isla perdida donde tal vez aún le espere su amada…
La esperanza e imaginación de un hombre, lo llevan a navegar a través de sus propias derrotas en búsqueda de un arco iris, un arco iris que tal vez ya esté descolorido cuando llegue al lugar prometido….
Últimamente he aprendido a ver el camino recorrido más que nunca, ese camino, aquel camino… ¡ahhh!… pensé que el haber corrido tanto me había ayudado, pues, a ser más abejita, pero cuando ya por fin estaba hasta volando, cuando por fin estaba repartiendo (como dice un amigo, EL SUPREMO) amorrrr, en ese clímax de la ‘vida nueva’… tenía que el puto Cupido o quien mierdas sea (pano culparme a mí mismo) botarle a uno mismo una de sus zorras flechas, a uno mismo, que ni bien le guiña el ojo una mosca ya está cazándola, que por darse de romántico hasta habla con el viento y se pinta de poeta pa no morir de desilusión o al menos pa disimularla o para, como medio, algo burdo pero efectivo en algunas presas, causar impresión… a uno mismo le bajaron nomas de su nube, bonito, suavecito, como pa que uno ni sienta que ¡en qué tiempos! ya estaba botando baba por alguien y no baba de macho latino caliente, sino baba de perro enamorado…
Pero bueno siempre uno trata de convencerse que esta vez es la vencida, uno se dice: “esta es diferente, esta es por la que esperaba, la potencial madre de mis chinos”… como buen mozo se pone a escuchar y ladrar al unísono ¡y si fuera ellaaa! Ya por poco llorando de la emoción… Y ya hasta fiel se vuelve uno con el computador, ¡hasta eso más!, como pa joderlo mismo a uno, la responsable de tal cambio no está ni cerca, pero ahí se dice algo como: ¡usshhh! si así a distancia mato, ¿qué será de cerca?... y felizote anda uno de la vida, hasta dando limosnas a vagos y hasta armando conversa, ¡qué bobada! Pero bueno, así es cuando se está con las úlceras que le bailan a uno en las tripas…
¡Lindooo! ¡Lindooo!.. Cuandode repente ¡oh sorpresa! Vacía la bandeja de entrada… y uno buscando lo no obvio: ¿será que me entró virus?, ¿Luego, qué pasó con mis besitos cibernéticos holaa?.. Y así se pasa algunas semanitas inventando respuestas (menos mal que ya siquiera no le consulto al Walter Mercado, ¡porque o sinoooo! Hasta a ese man se le putea si no salen las cosas, por maricón, mentiroso, malparido, amoroso aborto de zorra ese… uff necesitaba descargar épocas pasadas)… ya por fin como que el foquito se va prendiendo, y uno ve las cosas más claras y dice: ¡tan marica que soy!, pero ¿quién me manda a estar botando flores? ¡Cuando pueda que hasta invernadero tenga allá!.. Y recién ahí es como que uno otra vez va cobrando energías… pero bueno también se da ánimos de esta forma: bueno, bueno, la vez anterior estuve como 5 años de pendejo, ahora sólo fueron como 4 meses, ¡WOW! ¡Ya soy menos pendejo!, ¡qué “alegría”!..
Y bueno, ya con los ánimos alzados pero con la pica de hacer algo, intentaré ahora caminar para siquiera darme cuenta de que estoy en tierra, sólo espero que esta vez vea los pozos que seguro más adelante están… en todo caso, THIS IS THE END ¡o será! ¿TO BE CONTINUE? Lo que mierdas sea, igual será otra historia… ¿O la misma?... mejor dejemos así, que ni yo mismo del empute sé…
Uno de mis simplemente conocidos de la U, empezó a salir con la gata que vive en el piso de abajo, y yo, muy indiferente a esa feliz relacion en desigualdad de condiciones, y digo desigualdad porque este conocido que no es mi amigo, con lo poco que se puede ver en él, estoy seguro de su inocencia con las mujeres, es muy mimado para ser hombre.
Bueno el punto es que parecían una pareja bonita, él le consentía de sobremanera mientras que los ojitos azules de ella decían que estaba feliz. Un buen día, nos encontramos ella y yo en el supermercado y conversamos como dos vecinos postadolescentes que hacen sus compras, invité unas cervezas en mi nido. Todo marchaba con la incomodidad de ella estar en mi casa, y la mía de tenerla en mi sala... Llegó el momento en el que a modo de obligación nos empezamos a acariciar y lo poco deseable del caso sucedió, lo hice como una obra de caridad mal hecha, supongo que ella también.
A las pocas semanas fue ella la anfitriona, pero ahora estábamos tomando con el inocente novio de la susodicha. Por un instante quedamos solos ella y yo, el novio de la señorita coreaba la epopeya bachatera a la infidelidad desde la cocina, a lo que ella a manera de romper el hielo entre los dos, hizo un comentario: "cachudo!!", lo dijo en tono de voz muy bajo, sentí que esa noche a mi muy negro y maldito humor lo había olvidado en la ducha, supongo que mi rostro proyectó la vulnerabilidad y graves peligros emocionales a los que nos somete el sexo opuesto. Muy tristes por haber acabado la botella y un tanto pensativo, subí y con cerveza en mano contemplé desde mi ventana el desventurado desenlace amoroso de la gata y el conocido de mi U. El inocente pero muy valiente novio se llevó desde la perrita que la había regalado a la novia, pasando por el poster de alguna chillona banda popera contemporánea, hasta llegar al subdesarrollado bonzai.
En estos dos últimos años un par de amig@s y otro tanto más de conocidos han contraído nupcias con la felicidad del caso, pero yo, el menos interesado por el matricidio, veo cómo día tras día se aleja de mí la posibilidad de alguna vinculación más allá de la sexual, o sea sentimental, debido a su alta peligrosidad. Primero, se teme a la escena surrealista que sería enterarte de algún desliz amoroso de tu amada con un tercero; y, lo peor, saber que tipos como yo podrían estar junto a mi después de haberse encamado con mi "peor es nada", y yo ignorarlo.
Pensándolo bien, vale la pena, nunca faltará alguien como yo, que cuando ella me sea infiel, él le hará saber que debe dejarme...
En la presencia de esta lluvia busco calor cubriéndome con sus cristalinas manos, en la presencia de la soledad me permito acunarme en sus fríos brazos pero confortables… pero en la presencia de tu imagen, esa que está dentro de una pantalla, esa, que sin quererlo pero deseándolo, aparece constantemente en mi cabeza, en la presencia de ella pierdo la calma pero irrisoriamente se tranquiliza mi alma; es tan perturbante sólo imaginarla o sentirla sin hacerlo de lleno, es como volar a un cielo sin estrellas, es como estar varado en la luna pero sin el sol, es algo así como estar queriendo en soledad, en un pozo sin fondo…
Pero a pesar de ello no sé lo que haría sin siquiera ese ápice de tu presencia, y es que me he acostumbrado tanto a soñar que hay veces, como ahora, que no sé si ya es tiempo de parar…
Hay veces que desearía permanecer en el mismo estado de ahora, experimentando el vacío que me rodea, imaginando la silueta desnuda del sol, besándole los pies a la luna, rondando el tejado de las estrellas, volando por debajo de la tierra…
Hay veces que prefiero subir a un rayo y estrellarme en el agujero negro de mi sombra; hay veces que deseo eso y más... pero como un buen perro, sólo delimito territorios escondidos y entierro mis propios huesos en algún sitio que nadie los pueda encontrar… y hasta a veces yo mismo me pierdo en ello…
En aquel olvidado jardín de mi aposento flotante, empezaron a renacer lotos y amapolas, uno que otro floripondio y unos cuantos racimos de caridades, esas mismas caridades que me dabas cuando estrangulaba tu santidad alborotando tus cabellos, mientras que tú, totalmente ida, perdida entre fantasías, llamabas al Hércules de tus inexistentes calores…
En ese mismo jardín del olvido, donde jugábamos a odiarnos entre las sábanas tendidas sobre espinas de narcisos peculiares que inventaste, en ese mismo jardín, ahora sólo dibujo nubes grises que adornan mi libertad…
En esa misma cama de luna, ahora brillan varias luciérnagas que apago casi siempre que tengo ganas de recordarte desnuda sin antifaz… ahora, en ese mismo lugar donde llenaste tu vientre de besos y libido, he recuperado mi alma de las manos de la soledad…
Pero en esta misma alcoba, ahora aullamos en cada luna nueva y recordamos, sin atarnos, texturas pasadas y tu piel de mi cama al amanecer se va y yo nuevamente hago nubes de libertad…
Veo una noche nublada, sin estrellas, o tal vez permanecen escondidas, como yo suelo esconderme en mis aposentos, fingiendo estar luminoso, destellante, pero sólo me encuentro apagándome como cada cigarro que rozan mis callosas manos, elevándome y desapareciendo o aprendiendo a camuflarme entre el viento como el humo del mismo... mi ronca voz se levanta intentando imitar a alguna melodía olvidada o tal vez que nunca existió y mis manos descifran al azar cualquier pensamiento que vaga por mi mente y plasman lo que para alguien tal vez llegue a ser algo novedoso, expresivo, o quizá sólo basura en una nueva presentación, pero lo cierto es que poco me importa la interpretación, cada uno quiere ver o sentir según su propio estado…
Creo que por el momento se me cansaron las manos de interpretar el torrente codificado de sensaciones, así que por el momento y como muchas otras veces, sólo me dedicaré a soñar y a vagar por recuerdos y futuros hasta caer en manos del presente que me despertará en un nuevo día para jugar…
Creí que el día que hiciera algo malo, o que fuera el responsable de la transformación de una buena persona a todo lo opuesto de bueno, me sentiría mal y lo remediaría de inmediato.
Pero no es así, sino todo lo contrario...
Un amigo, al que llamaremos Jota, cuando él tenía 16 me acerqué a pelear con él porque simplemente tenía iras y él era perfecto para desahogar mi violencia. Me acerqué y él temblaba de miedo, creo que hasta se orinó, era más fuerte que yo, pero él no lo sabía. Luego de tanto golpe e insulto reaccionó y me sacó la entreputa. Luego de dos meses el Jota ya era muy famoso por las frecuentes peleas y escándalos (título que conserva hasta la actualidad).
Una tarde salía a clases y vi a mis amigos fuera de mi casa, en un lugar demasiado transitado por peatones a esa hora. Pregunté qué hacían, me dijeron que esperan a un dealer, que están de shopping (compraban marihuana) Me ofrecieron un porro y entonces me quedé esperando a que llegue el -en ese momento, sagrado- dealer. Cuando llegó, oh sorpresa! mi amigo Jota...
Bueno, lo que no mencioné es que un año antes de esa escena, yo le invité a jugar play2 a este pana, nos olvidamos de la pelea en la que me desmadró y llegó a mi casa, encontré en mi billetera un poco de marihuana, así que fuimos a la casa de él a fumar, le robó una pipa italiana al papá y listo. El idiota fumó demasiado y yo un poco menos que demasiado que no hablamos por media hora y estábamos sentado en el piso viendo a través de la ventana... era la primera vez que él fumaba.
Y un año después ya estaba de dealer de mis panas.
Nunca se me ocurrió cambiarle, sino que él se toma muy a pecho lo que le enseño. Pero de todos modos no puede ser mejor este pana, le veo un par de veces al año, o para que acole a pelear o para que invite un porro. Así que no me arrepiento, sino agradezco que sea como es.
Esta es nuestra caverna, adorada caverna, adornada con artilugios, con rudimentos poco comunes, pero artilugios con magia de un torbellino succionante, que cada vez estamos más dentro de ello; buscamos una salida imaginaria pero mientras más caminamos nos hundimos profundamente en ella… a veces deseamos la muerte pero que gran miedo surge cuando se presenta con su túnica negra como nuestras conciencias, que gran miedo de besarla y llegar a un lugar conocido pero olvidado, consumido por nuestros propios acuerdos perturbantes, alojada en un vacío cubierto de procederes vanos… pero igual la deseamos cuando no sabemos a dónde más ir y cuando deseamos olvidar lo que alguna vez fuimos…
Perpetuidad, también la deseamos sin saber que ya la tenemos oculta bajo nuestros vestidos de piel que tanto acostumbramos llevar de forma impuesta…
Sólo tenemos el ahora en este gran juego de matices abrumadores aunque algunos vivan dramatizando algún otro tiempo sin saberlo… por qué pensar en el pasado, si gran parte de él ansiamos olvidarlo, y para qué tener un futuro, si muchos están de acuerdo que hoy sea el último ahora de esta vida… y a veces, en decadencia, me sumo a ellos…
No quiero perderme otra vez en el laberinto del tiempo cuando ya te he encontrado, no quiero ser otra vez una masa perdida en el espacio buscando la esencia que la haga regresar a un punto de cordura y libertad, no quiero perderme en los regalos mundanos que me ofrece el calor de otro cuerpo; sólo quiero tenerte en mis sueños y con ellos hacerte realidad… tan sólo quiero ir a tu encuentro y si he de perderme, quiero hacerlo en el mar de tus besos y en el danzar de tu cintura…
Por hoy, sólo quiero perderme entre los montes ocultos de la pasión de una mujer, es tan perfecta la noche para ello; no todos los días el deseo está en su máximo resplandor y no todos los días, cuando eso sucede, se tiene a alguien cerca quien pueda enmudecer los alaridos vehementes del fuego pasional… así que por esta noche y tal vez hasta el amanecer, quiero ser sólo un cuerpo más nadando en los profundos mares carnales, olvidando el amor e inhalando sólo la esencia libidinosa de un cuerpo femenino tendido en mi alcoba de aire…
En la esencia de esta noche solitaria, ya acostumbrado a sus musicales penumbras y figuras ruidosas me encuentro sentado en aquel conocido rincón, junto a aquellas paredes blancas como mi vacía esperanza, tal vez sólo siento una pequeña brisa que corre por mi cuerpo como es el humo de mi cigarrillo que se consume con cada pensamiento que en este momento salen por medio de palabras escritas, un manojo de símbolos que sólo tratan de representar el perdido mundo en el que me hallo, tan sólo son un conjunto de raros acuerdos, símbolos, símbolos por los que trato de desahogar la furia o el llanto que llevo dentro o a lo mejor alguna rara alegría, irónica tal vez, pero suele pasar… pero aquellas palabras, tan sólo por esta noche, son la única compañía que avanzo a crear o a conseguir… ya que al interpretarlas puedo percibir cierta presencia en ellas, a lo mejor sea sólo mi imaginación, pero por lo menos es la que me distrae de este encarcelamiento corporal o la que me lleva a un nuevo estado que no logro interpretar bien pero es más libre del que normalmente dramatizo y al que tanto me han acostumbrado a hacerlo…
Metido en un laberinto, de encrucijadas espinas y hambrientas rosas, caminé en silencio esperando encontrar pronto a Minotauro… seguro me querría devorar a primera instancia, pero tal vezsi es que le comentaba el plan de Teseo con Ariadna para su muerte, podríamos conversar un momento, tal vez podríamos beber un poco de vid mientras se acercase el momento fatídico o tal vez escuchar una música fuera de su época pero ya en mente como podía ser el rock and roll…
En fin con sus cuernos ensangrentados dibujó en una arena movediza las caras desesperadas de sus inocentes víctimas, la mayoría de ellas lo eran, otras tal vez merecían su muerte o al menos ellas la provocaron de alguna manera…
El gran Minotauro, tendido entre espinas que para él era como la más suave seda, sólo esperaba su cercana batalla y su cercano camino hacia Hades, donde descansaría de su condenada existencia, pero a la vez, sabía que extrañaría seguir bebiendo de las almas que a su laberinto caían, seguir en ese mundo que él mismo aceptó construir, seguir cosechando el fruto de sus propios pecados para así conseguir su propio perdón…
El ocaso llegó sin retardo y Minotauro se levantó de su aposento y se preparó para recibir a Teseo, pero este nunca llegó… al dar la vuelta sintió como una daga atravesaba su tierno corazón, sintió como un breve rocío salía de sus ojos… en su confusión esperó ver a Teseo emboscándolo, pero la única efigie que vio fue la mía y entonces con una triste sonrisa vio su reflejo por última vez en su espejo asesino… en su futuro hermano…
En este día que la eternidad lo llama a gritos mudos y que la luna está llena, que la soledad se ha vestido con sus mejores galas; este día que no implora ninguna presencia más que las que ya hay en su mente, ahora que ya no muere si las estrellas se apagan sino las dibuja en su propio cielo, sólo quiere arrinconar sus recuerdos en el cajón de las ironías… ya no le nublan el pensamiento las antiguas voces que lo perseguían, sino ha construido la melodía perfecta con el llanto de las nubes y con el canto del viento viaja y baila con las hojas que lo acompañan… no piensa volver o al menos espera regresar con un nuevo sol en algún amanecer…
Ya no contempla las estrellas, porque con ellas se le vienen a la mente memorias que prefiere mantenerlas ocultas en el baúl del olvido; ya no las mira pero desea tanto hacerlo, no sabe bien si él es el que huye de ellas o ellas son las que se han ocultado de él, porque aún cuando inevitablemente sus desorbitados ojos rozan pliegues del manto nocturno, aquellas luces titilantes que antes le llevaban a un nuevo mundo, parecen apagarse ante su presencia, es mutua su aversión o su olvido, que el día que él quiere mirarlas, ya no están para cautivarlo y cuando ellas se presentan él se encuentra tumbado en algún rincón hundido en pensamientos superfluos…
El tiempo pasa y él se encuentra siempre en el mismo lugar, sus esperanzas se van junto con el viento, cada pequeño anhelo que aún guardaba en su vacía espera se va perdiendo con el tiempo… no lo entiende mucho, aún conserva una brizna de aquella ocasión que sus fantasías se vieron por un momento reales pero quizá entonces fue tan fuerte la realidad que no tuvo tiempo de disfrutarla o a lo mejor se dio cuenta, dolorosamente, que la prefiere dentro de sus sueños y que una vida junto a su aroma sería poco fantasioso que prefiere apegarse a sus sombras, aquellas que lo han inspirado tanto y que tanto se ha acostumbrado. No entiende que le pasó, será que al sentir el rose de sus inocentes labios de fuego, al sentir su esencia tan cerca, casi como en sus sueños, su mente simplemente se desconectó y luego sólo pudo disfrutar de la escena por medio de recordarla; será que la distancia lo cautivo tanto que ahora prefiere seguir así, es más, preferiría alejarse sin decir nada, pero algo de ese momento lo llama a ver su rostro una vez más y porque no, a sentirla, impregnarse de su aroma, y darle la espalda y sin más que decir, alejarse de su fantasía, con pasos lentos pero seguros, sin mirar atrás, y al ritmo de sus pies, ir olvidando todo lo vivido, lo soñado y lo que fue real.
Ahora sólo planea eso, le cuesta pensar que lo va a hacer, pero también sabe que su fantasía terminó en el leve espacio que rozó la realidad, quizá esa sea su mejor justificación, eso ya no importa, así como no importa lo que piense en este momento ni lo que realmente haga en el futuro ya que para entonces estarán tan distantes como ahora, que sus momentos juntos, serán no más que un pequeño recuerdo de utopías olvidadas.
Si planea viajar con las dos patas, píenselo dos veces. Experiencia personal, pero le puede ayudar. ¿Qué motivos? Aquí hay un par:
Encontrarse en una lejana y desolada montaña con un trío de monos puede ser desagradable. Mientras caminaba, esos peludos lo hacían de manera paralela por los árboles, digamos que hablaban como para que yo les escuchara, y sus sonidos fuertes pueden perturbar la mente. Ya no quería su compañía y se me vino a la mente la peor de las ideas, lanzarles un palo y una piedra para que se larguen, pero, como alguna vez le dije a mi pequeño hermano, cuando alguien te remeda es porque no sabe qué decir, entonces estos animales que no hablan, imitaron lo que hacía lanzando ramitas secas y semillas. Bueno patitas, aunque con mucho dolor, y con los hombros que están por reventar de tanto peso, ¡a correr! No sé cuánto tiempo pasó, pero cuando paré ya no estaban cerca. Es triste estar en la cúspide de la cadena alimenticia y sentir temor de unos hombrecitos con piojos y cola.
Soy un animal sedentario, y las veces que hago algo de actividad física es para desfogar la ira retenida, pero cuando caminas diez horas continuas es diferente, al principio parece divertido, miras el paisaje, la mente vuela, las conclusiones llegan con nitidez, pero el tiempo sigue pasando y tienes hambre y sed, el cuerpo se empieza a fatigar y la mochila pesa el doble, entonces comes, te hidratas y descansas, sigues caminando un tanto más y luego ya no piensas, sólo respiras y miras el camino, lo que te impulsa a viajar deja de importar con cada paso, los hombros ya no aguantan más, las piernas ya dejaron de doler y se mueven como el segundero del reloj. Por último una débil preocupación se vuelve fuerte, el sol se esconde y tienes ampollas en toda la planta del pie, revisas la mochila y desechas lo que algún rato se podrá reponer, esperas ansioso encontrar a alguien que te diga que ese es el camino correcto y que ya estás cerca, quieres encontrar un lugar seguro y dormir, pero piensas que al despertar caminarás media hora y llegarás, y con esa idea caminas dos horas más hasta que llegas, hiciste algo que parecía poco posible.
Te ayuda a conocerte, y es lo peor, duele saber quién y qué eres. Pues bien, mi viaje era de aventura y de conocer otras personas, pero un sms puede alterar todo, uno que llegó cuando ya no había forma de dar marcha atrás ni forma de responder, pero te perturba el contenido de ese mensaje, te pone de mal humor, no sabes qué despreciar más, si haber recibido el mensaje o el haber decidido viajar. Te confundes y encuentras una “solución”, dejar a tu grupo y a tu guía y caminar sólo, llegar más rápido, con la esperanza de que esa persona del sms aún esté cerca y que la puedas encontrar,pero expones tu vida sin ninguna certeza, y al final no importa si hice bien o hice mal, porque con cualquier opción iba a estar como ahora, peor.