infidelidades

|


Uno de mis simplemente conocidos de la U, empezó a salir con la gata que vive en el piso de abajo, y yo, muy indiferente a esa feliz relacion en desigualdad de condiciones, y digo desigualdad porque este conocido que no es mi amigo, con lo poco que se puede ver en él, estoy seguro de su inocencia con las mujeres, es muy mimado para ser hombre.
Bueno el punto es que parecían una pareja bonita, él le consentía de sobremanera mientras que los ojitos azules de ella decían que estaba feliz. Un buen día, nos encontramos ella y yo en el supermercado y conversamos como dos vecinos postadolescentes que hacen sus compras, invité unas cervezas en mi nido. Todo marchaba con la incomodidad de ella estar en mi casa, y la mía de tenerla en mi sala... Llegó el momento en el que a modo de obligación nos empezamos a acariciar y lo poco deseable del caso sucedió, lo hice como una obra de caridad mal hecha, supongo que ella también.
A las pocas semanas fue ella la anfitriona, pero ahora estábamos tomando con el inocente novio de la susodicha. Por un instante quedamos solos ella y yo, el novio de la señorita coreaba la epopeya bachatera a la infidelidad desde la cocina, a lo que ella a manera de romper el hielo entre los dos, hizo un comentario: "cachudo!!", lo dijo en tono de voz muy bajo, sentí que esa noche a mi muy negro y maldito humor lo había olvidado en la ducha, supongo que mi rostro proyectó la vulnerabilidad y graves peligros emocionales a los que nos somete el sexo opuesto. Muy tristes por haber acabado la botella y un tanto pensativo, subí y con cerveza en mano contemplé desde mi ventana el desventurado desenlace amoroso de la gata y el conocido de mi U. El inocente pero muy valiente novio se llevó desde la perrita que la había regalado a la novia, pasando por el poster de alguna chillona banda popera contemporánea, hasta llegar al subdesarrollado bonzai.


En estos dos últimos años un par de amig@s y otro tanto más de conocidos han contraído nupcias con la felicidad del caso, pero yo, el menos interesado por el matricidio, veo cómo día tras día se aleja de mí la posibilidad de alguna vinculación más allá de la sexual, o sea sentimental, debido a su alta peligrosidad. Primero, se teme a la escena surrealista que sería enterarte de algún desliz amoroso de tu amada con un tercero; y, lo peor, saber que tipos como yo podrían estar junto a mi después de haberse encamado con mi "peor es nada", y yo ignorarlo.

Pensándolo bien, vale la pena, nunca faltará alguien como yo, que cuando ella me sea infiel, él le hará saber que debe dejarme...

1 alaridos:

Gadget dijo...

!uuushhhh! reteso esa... estamos andando por "senderos luminosos"... validado

Publicar un comentario