NOCHES APAGADAS

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Ya no contempla las estrellas, porque con ellas se le vienen a la mente memorias que prefiere mantenerlas ocultas en el baúl del olvido; ya no las mira pero desea tanto hacerlo, no sabe bien si él es el que huye de ellas o ellas son las que se han ocultado de él, porque aún cuando inevitablemente sus desorbitados ojos rozan pliegues del manto nocturno, aquellas luces titilantes que antes le llevaban a un nuevo mundo, parecen apagarse ante su presencia, es mutua su aversión o su olvido, que el día que él quiere mirarlas, ya no están para cautivarlo y cuando ellas se presentan él se encuentra tumbado en algún rincón hundido en pensamientos superfluos…

10-02-2010

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