Largo tiempo he estado sin tu vacía presencia, he sentido una extraña melancolía, diferente a todas las anteriores, he venido huyendo de la luna y de la oscuridad que encierra el sol, he dejado escapar el sonido particular de una melodía de tono menor prefiriendo danzar en acordes mayores para así disfrazar mi necesidad de ti, en fin, he estado esquivo a todo lo que me pudiera traer tu etérea presencia… pero precisamente hoy he vuelto a abrir las puertas de mi alcoba de polvo sideral y he vuelto sumiso a tus brazos a robar los más bellos versos y las más dulces melodías que descansan en tus cabellos… no hay duda que la soledad de un ermitaño es su mejor inspiración o al menos y en este caso, así lo es…
01-04-2011
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