NO SUERTE

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Esta vez las lágrimas se convierten en gozo, en una sonrisa que destella la hipocresía de la vida; igual me siento contento, me siento tan feliz como cuando solté tus manos para no volver a decirte que te amaba, como cuando me encadené a un nuevo círculo vicioso de probar y escupir mi suerte al no ser digno de la “fortuna”.

La peor miseria es  no saber si el elixir que probé, era un veneno disfrazado de ambrosía, la peor miseria es seguirte inventando mientras el sida me guiña el ojo en cada ruleta rusa… el peor vacío es hacer dietas sexuales abstinentes de sentimiento, quedándome vacío de un esperma que urge prolongarme a través de una nueva existencia, pero en fin, un cuerpo no llega a comprender en toda una vida la necesidad del infinito; lamentablemente estoy pegado a él, lamentablemente aún sigo delirando con mis sueños mientras la realidad me vuelve viejo…



02H00
15-03-2013