¿Crees que sería bueno despedirnos?, en algunas ocasiones, ha formado parte de mi normal proceder, pero en este caso creo que se podría optar por algo diferente, aunque creo que una vez más te permitiré elegir un final digno, el que creas conveniente para ti, si acaso, no te preocupes por mí, ahora aprendo más rápido que antes y las situaciones incómodas se transformarán simplemente en un bello escrito que adornará, el cada vez menos espacioso disco duro de mi laptop.
Ya no tienes ataduras, nunca las tuviste realmente, pero las dudas de que si el culpable debe esperar a que la víctima esté mejor para marcharse, están abolidas… creo ser tan culpable como tú de todo este mar contaminado, no es que presuma de malo para llamar la atención, ya no me hace falta, al contrario, es este esponjoso traje de cordero maligno que ahora me estorba para correr por las nubes libremente…
No seré la víctima que busca en el daño recibido, el motivo perfecto para devolver el puñal como una espada decapitadora; seré el verdugo que al ver, alegremente, su cabeza rodando por la plaza, se marcha con nueva piel, después de haber bebido algo de la sangre de quien yace bajo los troncos secos de una vida pasada, sin haber muerto aún.
¿Un final feliz? Irrisoriamente lo tenemos, “cada uno pone el punto final de una historia, donde cree que fue más feliz”, lo único, para mí, es que tendré que borrar los dos puntos suspensivos, que en ese entonces, coloqué a ese final.
Bueno, este mundo se encoge muy rápido así que nos volveremos a ver, y es por ello que no voy a meter drama a esto y darte un adiós tajante, simplemente, con la sonrisa que siempre me ha caracterizado en este tipo de cosas, me alejaré caminando por alguna calle y cuando te vuelva a ver, simularé conocerte lo suficiente como para abrazarte, si la ocasión amerita, o a lo mejor, me limitaré sólo a alegrarme por nuestro presente sin más.
01-02-2012
03H24
0 alaridos:
Publicar un comentario